Accesibilidad
Cómo hacer audiodescripción: guía paso a paso
La audiodescripción comunica información visual importante a personas ciegas o con baja visión. Una pista útil explica lo que importa sin narrar cada detalle ni competir con el diálogo.
Este es un flujo de trabajo de producción, no un eslogan: identifica los huecos, describe lo que se observa, cronometra las frases, genera una pista independiente y luego revísala con el programa como referencia.
Identifica los huecos disponibles
Observa el programa y marca los huecos entre el diálogo, los momentos de música y los efectos de sonido esenciales. Registra la duración máxima disponible para cada descripción. Ese tiempo determina cuánto texto puede contener el guion.
Un hueco no es «cualquier momento de silencio». Una mirada sostenida, un portazo que hace avanzar la historia o un golpe musical pueden tener que quedar al descubierto. Si cubrir ese sonido ocultaría la trama, la descripción debe ir en otro momento o ser más breve.
Prepara una hoja de indicaciones:
- Código de tiempo de entrada
- Segundos máximos
- Qué se debe describir
- Qué no se debe cubrir
- Borrador de la frase
Si no hay un hueco, no puedes inventarlo acelerando la voz sin perjudicar la banda sonora. Reformula la frase o espera al siguiente hueco.
Describe lo que se puede observar
Prioriza las acciones, las expresiones, los lugares, los textos en pantalla y los cambios visuales necesarios para comprender la historia. Usa frases concisas en presente. Evita interpretar la intención de un personaje si la imagen no permite saberlo.
Es mejor «ella dobla la carta y la coloca en el cajón» que «ella esconde la carta con tristeza porque no puede con ello». La segunda frase es una suposición. La primera es lo que una persona vidente podría observar.
El texto en pantalla suele ser esencial: el identificador de llamadas, un titular de noticias, una contraseña en una laptop de utilería o un letrero en la calle. Si la trama depende de leerlo, descríbelo. Si solo aporta ambiente, puedes omitirlo cuando falte tiempo.
No describas cada cambio de vestuario. Sí describe un cambio de vestuario que indique que alguien está disfrazado.
Comprueba la duración y la pronunciación
Usa la calculadora de duración de discursos para cada indicación. Haz una prueba con los nombres de los personajes y los términos especializados antes de generar la pista completa. Elige una voz clara que se distinga del diálogo del programa sin desviar la atención.
Si la calculadora dice que la frase dura 4.2 segundos y el hueco es de 3.0, quita palabras. Evita subir tanto la velocidad que la descripción suene a un descargo de responsabilidad. Una descripción ligeramente incompleta que cabe en el tiempo resulta más útil que una frase perfecta que tapa una confesión.
Corrige los nombres con el mismo método que usas en cualquier tarea de texto a voz: pistas fonéticas y después prueba una oración.
Genera la descripción como una pista independiente, sin mezclarla con el audio del programa. Debes poder bajar el volumen, mover o reescribir una indicación sin volver a exportar el programa completo.
Revisa la descripción junto con el programa
Superpone cada segmento generado al audio original. Comprueba que las descripciones no tapen el habla ni los sonidos relevantes. Cuando sea posible, invita a personas ciegas o con baja visión a hacer la revisión. Que los tiempos sean precisos no demuestra, por sí solo, que la información sea útil.
Preguntas para la revisión:
- ¿Puede quien escucha seguir la trama sin ver la imagen?
- ¿Hablamos por encima del diálogo?
- ¿Ocultamos algún sonido que cumpla una función narrativa?
- ¿Los nombres son coherentes con la pista principal?
- ¿La voz de la descripción se distingue con claridad sin sonar caricaturesca?
Exporta pistas de narración separadas y un registro de tiempos para que quien edite pueda mezclar, revisar y auditar cada descripción por separado. Conserva la hoja de indicaciones junto con las pistas. La siguiente revisión no debe partir de una mezcla ya exportada.
En qué casos ayuda el texto a voz y en cuáles no
El texto a voz es útil cuando necesitas una locución uniforme, iterar con rapidez y una pista que puedas regenerar después de cambiar la redacción. No reemplaza el criterio editorial para decidir qué describir.
Si el programa ya tiene una audiodescripción grabada por una persona que tengas permiso para usar, dale prioridad, salvo que estés produciendo una versión nueva con los derechos de uso resueltos. Si describes tu propio video, el texto a voz puede generar un primer borrador para que quienes revisan tengan algo que comentar.
Deja claro que la descripción es sintética cuando quienes escuchan puedan suponer que la grabó una persona, sobre todo en la educación, la radiodifusión y los servicios públicos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debo describir?
Describe lo suficiente para contar la historia y transmitir la información que usaría una persona vidente. No hace falta describir cada detalle visual. El tiempo disponible en la pista de audio es el límite.
¿Puedo describir mientras suena música?
A veces, si la música está de fondo y el hueco es real. No tapes la letra ni un motivo que cumpla una función narrativa. Si tienes dudas, deja la música y acorta la frase.
¿La audiodescripción debe coincidir con la redacción de los subtítulos?
Cumplen funciones distintas. Los subtítulos representan el habla y los sonidos relevantes. La descripción representa los elementos visuales esenciales. Los subtítulos y la descripción no deben contradecirse en los nombres, los lugares ni el texto en pantalla.
¿Qué debo entregar a un editor?
Una pista de descripción sin mezclar, una hoja de indicaciones con códigos de tiempo y notas sobre los huecos que dejaste a propósito. Un archivo ya mezclado oculta las decisiones.